El tren de los mates a la radio
Estaba por comenzar un relato sobre nuestra experiencia en el montaje de nuestra simulación de programa de radio como proyecto creativo de 4to año. Sin embargo, este relato no comenzó aquí directamente. Hay historias y experiencias previas que me encantaría comentar y que nos trajeron hasta el día del programa. Hace unos meses, nos juntamos en grupo para cumplir con las primeras consignas y entrar un poco en tema.
Si bien a todas nos gusta charlar, el desafío era hacerlo de una forma organizada, alrededor de algún tema en especial y tratando de imaginar que alguien más lo estará escuchando, deseando hacerlo sentir parte de esa ronda de amigas. Así se llamó el podcast, porque eso fue, una ronda de amigas que eligió un tema y lo charlamos con la naturalidad de siempre, pero intentando hacerlo de una forma ordenada.
A decir verdad, antes de empezar a hablar, se dedicó un largo rato para decidir democráticamente qué merendamos. Como siempre, estaban las que querían algo salado, las que preferían lo dulce y había que ponerse de acuerdo sobre el mate: ¿dulce o amargo? Para mí, si comemos algo dulce, el mate tiene que ser amargo, sin dudas. Esto hubiese sido un buen tema para debatir en el podcast, pero no; una vez que nos organizamos con la merienda, arrancamos con el tema propuesto.
La charla fue muy natural; se habló de las salidas del fin de semana, nuestro "mood" del día y llegamos al tema principal: "los desacuerdos familiares". La dinámica se dio espontáneamente: tomé una experiencia real y personal sobre el tema y el resto del equipo dio su opinión sobre lo que expuse. Luego, Rena tomó el rol de mi mamá (según mi relato) e intentamos recrear la situación. Nos sorprendió lo enriquecedor que fue; gracias a la intervención de Rena, pude empatizar un poco más con lo que pudo haber sentido mi mamá en ese momento.
Tiempo después llegó la Feria de Ciencias y esta fue nuestra segunda experiencia radial. Ese día fue muy divertido a pesar de los nervios, ya que todo el colegio nos iba a estar escuchando por un largo rato y algunos padres observaban lo que hacíamos en vivo. Sacaban fotos, nos saludaban y hacían caras contra el vidrio. A pesar de la presión, el momento radial transcurrió sin problemas; hablamos sobre lo que estaba ocurriendo en la feria y sumamos algunas charlas sobre actualidad como Franco Colapinto y la realeza inglesa.
Llegó octubre y comenzamos a trabajar en el programa. Nos costó bastante encontrar un soundtrack acorde a la temática discutida ese día y alineado con la esencia del programa. Otro desafío era cómo comunicarnos con Clara y Leo (los operadores), ya que al estar del otro lado del vidrio debíamos pensar en una manera de hablar sin emitir sonidos para indicarles cuándo poner una cortina musical. Para esto, llevamos una pequeña pizarra de heladera que se escribe y borra fácilmente. ¡Por suerte lo logramos! El equipo de producción nos entendió perfectamente y creemos habernos desenvuelto bastante bien a pesar de haber preparado una temática más seria que las anteriores.
La verdad es que pasamos un buen rato y lo mejor de todo es que esta vez no tuvimos que editar ningún programa ni hacer muchas tomas. Espero que les haya gustado conocer un poco más del detrás de escenas de nuestros episodios y que si los escuchan ahora se diviertan mucho y puedan sentirse uno más entre nosotras. Una vez más, gracias por leer.
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